En 2020 fundó el Comedor Comunitario Hogar de la Misericordia, una iniciativa que nació con una pequeña olla de comida destinada a cerca de treinta niños del barrio La Esperanza. Con el acompañamiento del padre Alfredo Bencomo, ofreció los primeros almuerzos los sábados. Pronto, la llegada de más personas hizo necesario buscar recursos adicionales para responder a la creciente demanda.
El respaldo de distintos miembros de la comunidad permitió extender las jornadas a los domingos y beneficiar a más familias. Con el tiempo, el comedor llegó a atender a más de doscientas personas al año, convirtiéndose en un espacio de encuentro y apoyo para quienes enfrentaban dificultades económicas.
Al conocer de cerca las historias de los niños que acudían al lugar, Naiyeska comprendió que algunos necesitaban mucho más que alimentación. Por esta razón, decidió ampliar su labor y habilitar un hogar de paso, donde asumió el cuidado de doce menores, procurando ofrecerles vivienda, vestido, educación y un entorno seguro. En sus propias palabras, desempeña distintos papeles en sus vidas: madre, tía, profesora, vecina y amiga, siempre con la disposición de acompañarlos en su crecimiento.
Mantener esta obra representa un desafío constante debido a las limitaciones económicas que, en ocasiones, han impedido continuar con algunas jornadas dominicales. Aun así, ella busca alternativas para conseguir los alimentos y garantizar el bienestar de los niños que tiene a su cargo.
En este recorrido ha recibido el respaldo de personas de la comunidad que contribuyen a sostener el proyecto. También cuenta con la participación de la Policía Nacional, que desarrolla charlas, actividades recreativas y encuentros formativos. Estas acciones enriquecen la vida del comedor y ofrecen nuevas oportunidades de aprendizaje y convivencia a sus beneficiarios.
Hoy, el Hogar de la Misericordia representa mucho más que el lugar donde se comparte un plato de comida. Es un espacio donde Naiyeska ha construido vínculos cercanos con las familias y los niños que acompaña, haciendo del afecto, la protección y la presencia cotidiana el centro de su labor.
¿Quién es Naiyeska Naiyelin?
Promotora social de origen venezolano y fundadora del Comedor Comunitario Hogar de la Misericordia, en Puerto Carreño, donde más de 300 personas reciben apoyo durante el año a través de jornadas de alimentación los fines de semana. Su labor está dirigida a niños, personas mayores, comunidades indígenas y población migrante en situación de vulnerabilidad, a quienes ofrece alimento, cuidado y acompañamiento. Además, lidera un hogar de paso en el que procura garantizar la protección, la educación y el bienestar de menores de edad.