La organización surgió con el propósito de brindar protección, formación y acompañamiento mediante la educación musical. Con el paso del tiempo, la música se consolidó como una herramienta para favorecer la inclusión, la convivencia y la construcción de proyectos de vida. En sus procesos formativos también se promueven principios como el respeto, la disciplina, la solidaridad y la resolución pacífica de los conflictos.
A lo largo de más de veinte años, la Fundación ha desarrollado una propuesta que integra el aprendizaje artístico con el crecimiento personal. Cada año acompaña directamente a más de 170 niñas, niños y jóvenes de distintos entornos sociales, orígenes étnicos y creencias, generando espacios donde la diversidad favorece el aprendizaje y la convivencia.
Uno de los logros más representativos de este proceso es la “Orquesta Sinfónica Juvenil Mensajeros de Esperanza”. A través de ella, participantes provenientes de sectores vallecaucanos como Terrón Colorado, Altos de Menga, Montebello, El Hormiguero, Cali y Yumbo han tenido acceso a instrumentos de cuerda, viento y percusión, fortaleciendo sus habilidades musicales y ampliando sus perspectivas de futuro.
El trabajo de la Fundación se ha fortalecido mediante conciertos, encuentros culturales y alianzas con entidades públicas y privadas. Estas experiencias permiten a sus integrantes mostrar sus capacidades, ganar seguridad y reconocer en el aprendizaje y la disciplina nuevas alternativas frente a la violencia y la exclusión.
Para Olga Liliana, la formación musical también implica acompañar el desarrollo de personas sensibles, responsables y comprometidas con su comunidad. Por ello, su labor va más allá de enseñar a interpretar un instrumento y busca promover el sentido de pertenencia, la convivencia pacífica y la posibilidad de construir nuevos caminos.
Su liderazgo ha permitido que una iniciativa comunitaria crezca hasta convertirse en un referente cultural del Valle del Cauca. Su trayectoria evidencia cómo el arte, unido a la gestión y al compromiso social, puede abrir oportunidades y acompañar procesos de vida. En cada instrumento, concierto y proceso formativo, Olga Liliana continúa sembrando esperanza en nuevas generaciones.
¿Quién es Olga Liliana?
Activista cultural y directora de la Fundación Mensajeros de Esperanza, comprometida con la transformación social a través de la música. Cada año acompaña la formación de más de 170 niños y jóvenes, promoviendo valores como la convivencia, la disciplina y la resolución pacífica de conflictos. Su labor fortalece procesos orquestales que brindan nuevas oportunidades, impulsan proyectos de vida y favorecen la inclusión social y el desarrollo comunitario en poblaciones en situación de vulnerabilidad.