Sus primeros pasos en el trabajo cultural los dio junto a la Asociación de Mujeres Ñambichig Warmikuna, con la que organizó ferias artesanales y encuentros de música, danza y gastronomía. Después, como integrante de la Asociación Kusikui, llevó la medicina tradicional y la tejeduría inga a México y Ecuador, acercando las expresiones de su pueblo a otros públicos.
Con el deseo de mantener vivos esos conocimientos, creó el Taller de Arte Inga Sumaglla, que reúne a veinte personas tejedoras: dieciocho mujeres y dos hombres cabeza de familia. Allí se aprende a cuidar las ovejas, hilar la lana, obtener colores de las plantas y trabajar en el telar. Cada prenda conserva formas y símbolos que cuentan historias del territorio.
Entre sus aportes destaca la recuperación del kindi: el colibrí presente en la simbología inga. Para acercar su significado a las nuevas generaciones, elaboró junto con niñas y niños la cartilla Tejiendo la memoria (Iuiaita Auai), que recoge dibujos, relatos y enseñanzas de los mayores.
Su compromiso se extiende a otras formas de encuentro. Acompaña el Colectivo de Mujeres Jóvenes Iacha Achalakuna, promueve el programa radial Inga Rimai y participa en la Biblioteca Rural Itinerante Taita Gabriel Tisoy Mansajoy, que lleva libros y narraciones a veredas y comunidades apartadas del Putumayo.
Estos procesos han beneficiado directamente a unas 3.000 personas. Entre ellas figuran 800 niñas, niños y adolescentes que conocieron técnicas de tejido y símbolos ancestrales; además, 1.200 personas participaron en talleres y mingas, y 400 familias se acercaron a prácticas culturales relacionadas con el buen vivir. Adriana también compartió su trabajo en la Fiesta del Libro de Medellín en 2024 y en Expoartesano en 2025.
Hoy anhela contar con una sede para Sumaglla donde el tejido conviva con la música, la danza, la siembra y la medicina tradicional. Su deseo es que las nuevas generaciones encuentren allí un lugar para conocer sus raíces y hacerlas parte de su propia historia.
¿Quién es Adriana Vanessa?
Lideresa indígena inga y guardiana del territorio y la memoria ancestral. Fundadora de Sumaglla Manoy que promueve el tejido tradicional, la lengua y los saberes propios y la educación comunitaria. Su trabajo fortalece la identidad cultural, el diálogo intergeneracional y el buen vivir, mejorando anualmente la vida de casi 3.000 niños, niñas, mujeres jóvenes y familias indígenas del Putumayo.