Con perseverancia avanzó en su formación hasta convertirse en tecnóloga en Contabilidad y Finanzas. Más adelante, hizo de esos conocimientos una herramienta para respaldar la organización colectiva, administrar recursos y apoyar iniciativas lideradas por mujeres.
Hace cerca de quince años, la autoridad tradicional reconoció sus capacidades y la vinculó como líder y miembro de la Guardia Indígena. Desde entonces, ha contribuido a ampliar la participación de las mujeres en escenarios históricamente ocupados por hombres. Su labor también está relacionada con organizaciones que reúnen a 810 familias de pueblos indígenas como los piapoco, puinave, curripaco, cubeo, sikuani y piaroa.
El tejido ocupa un lugar especial en su historia porque en él convergen memoria, identidad y transmisión. Como tejedora tradicional, comparte con niñas y mujeres los conocimientos recibidos de sus mayores y, junto con ellos, las lenguas, costumbres e historias que dan sentido a sus raíces de forma tal que cada enseñanza crea un puente entre generaciones. En este marco, la artesanía preserva un saber ancestral, representa una alternativa de sustento y refuerza el sentido de pertenencia.
Preservar esos saberes significa también crear oportunidades para las mujeres que los mantienen vivos. Mediante alianzas con instituciones y profesionales, 30 mujeres adultas y abuelas lograron culminar la básica primaria en 2024. A esta experiencia se suman espacios de formación en Derechos Humanos, equidad de género, buen vivir, protección ambiental y emprendimiento artesanal, orientados a impulsar su autonomía y participación.
Las nuevas generaciones también ocupan un lugar fundamental en su liderazgo: a través de actividades deportivas, recreativas y de encuentro, Alcira ha contribuido a afianzar los vínculos entre niños, jóvenes y familias, mientras favorece la transmisión de lenguas y tradiciones. También participa en acciones para prevenir el consumo de sustancias, atender conflictos familiares y proteger el territorio.
Su labor está profundamente ligada al respeto por la Madre Tierra a través de jornadas de limpieza y reforestación, actividades de educación ambiental y acciones de vigilancia en zonas protegidas reflejan una visión en la que naturaleza y cultura son inseparables, pues para Alcira, cuidar el territorio significa proteger también la historia, los saberes y las posibilidades de quienes vendrán después.
El legado de Alcira está en las mujeres que encuentran nuevas oportunidades, en las niñas que reciben los conocimientos de sus mayores y en quienes comprenden que sus raíces también pueden orientar el porvenir, pues ella demuestra que preservar una cultura no significa solamente recordar el pasado, sino mantenerlo vivo, compartirlo y convertirlo en una fuerza capaz de construir futuro.
¿Quién es Alcira?
Tecnóloga en Contabilidad y Finanzas, es una figura clave indígena del pueblo piapoco y miembro de la Guardia Indígena, dedicada a la defensa del territorio y la cultura ancestral. En su comunidad impulsa procesos de alfabetización, tejido tradicional, empoderamiento femenino y cuidado ambiental a través del proyecto “Sembrando futuro” que busca la reforestación y el cuidado de los nacimientos de agua. Su labor fortalece la identidad indígena, la resolución pacífica de conflictos y la participación comunitaria, beneficiando a más de 800 familias multiétnicas del Guainía cada año.