Su liderazgo encontró uno de sus primeros escenarios en la educación. Tras formarse en atención a la primera infancia, promovió un centro infantil comunitario para niños y niñas que necesitaban acompañamiento. Como maestra y lideresa, comenzó a demostrar que las respuestas construidas desde el territorio pueden atender necesidades concretas y contribuir al bienestar de las familias.
Más adelante asumió un papel activo en la defensa del resguardo Alto San Jorge frente a los impactos de la explotación minera. Junto con autoridades y sabedores indígenas participó en procesos de diálogo, movilización y defensa jurídica. Esta labor contribuyó a establecer un precedente para el pueblo Zenú y a fortalecer el acceso de la comunidad a programas de educación, vivienda, salud y desarrollo productivo.
Su interés por los derechos colectivos la llevó a estudiar Derecho y a profundizar en la relación entre la justicia indígena y la justicia ordinaria. También se formó en derechos humanos de los pueblos indígenas y compartió su experiencia en escenarios internacionales, donde destacó la importancia de proteger la vida, la identidad cultural y el territorio.
Al regresar a Colombia, su comunidad la eligió como la primera mujer Gobernadora Indígena Zenú, rompiendo una tradición de liderazgo predominantemente masculino. Desde esta responsabilidad promueve iniciativas de vivienda, fortalecimiento cultural, seguridad alimentaria, energía solar, acceso al agua y desarrollo agropecuario. Entre ellas sobresalen la producción de cacao y plátano y la Ruta del Cacao Zenú, orientadas a fortalecer la sostenibilidad y la autonomía comunitaria.
Darlis también fundó ASMUCEA, organización que acompaña a mujeres indígenas y campesinas sobrevivientes de violencia mediante apoyo psicosocial, jurídico y económico. Desde allí impulsa su participación en espacios productivos, educativos y políticos, contribuyendo a que nuevas lideresas reconozcan sus capacidades y ocupen espacios de decisión.
Además, creó Pisada Zenú S.A.S., una iniciativa enfocada en recuperar zonas afectadas ambientalmente y promover alternativas de trabajo y generación de ingresos para la comunidad.
Darlis demuestra que liderar también significa cuidar, resistir y construir posibilidades junto a otros, pues ha convertido las dificultades en fuerza para defender a su pueblo y cada logro en una oportunidad para abrir camino a más mujeres. Su legado se nutre del territorio que protege, de las comunidades que acompaña y de quienes hoy son protagonistas de un futuro construido con dignidad, autonomía y esperanza.
¿Quién es Darlis Karina?
Defensora de Derechos Humanos y lideresa indígena zenú, ha orientado su trabajo a la protección del territorio, la construcción de paz y el fortalecimiento de las comunidades. Mediante procesos organizativos, sociales y productivos, promueve la autonomía económica de más de 1.700 mujeres indígenas y campesinas cada año. Su labor se desarrolla en espacios como la Comunidad Indígena Zenú Centro América, el Resguardo Indígena Zenú Centorgua y la Asociación de Mujeres Asomucea. Su liderazgo contribuye al fortalecimiento de la soberanía alimentaria, la justicia social y la dignidad comunitaria.