Con esta visión, Yulanny ha promovido programas que articulan acompañamiento psicológico, educación emocional, actividades comunitarias y redes de apoyo. La Fundación ha beneficiado a más de 2.000 personas y ha acompañado a más de 1.500 niños y niñas de sectores rurales y urbanos a través de procesos deportivos y emocionales enfocados en la convivencia, la autoestima y la prevención de la violencia.
Entre sus iniciativas se destaca “Sonrisas rosadas”, un programa creado para acompañar a mujeres con cáncer durante las distintas etapas de su proceso, en especial aquellas que impactan su imagen y bienestar emocional. A través de esta iniciativa, entrega prótesis capilares elaboradas con cabello humano donado y desarrolla talleres de autoestima, orientación psicosocial, fotografía terapéutica y autocuidado. Además, promueve espacios de encuentro que les permiten fortalecer su confianza, reconectarse con su identidad y afrontar su proceso con mayor bienestar.
La autonomía económica también forma parte de su labor. A través de “Guerreras sin límites”, mujeres sobrevivientes de cáncer acceden a formación para el emprendimiento, ferias de comercialización y redes solidarias. Así, el apoyo se convierte en una oportunidad para retomar proyectos personales, desarrollar capacidades y generar ingresos propios.
Su compromiso incluye a la niñez. En 2024, la Fundación acompañó el programa “Mochila atrapasueños” en El Pilón, Mercaderes, que benefició a más de 150 niños y niñas con implementos deportivos, educación emocional y la creación de dos escuelas comunitarias de fútbol. El deporte se convirtió en un espacio para fortalecer la autoestima, favorecer la convivencia, prevenir la violencia y proteger la posibilidad de soñar.
Como administradora pública con experiencia en el sector público, Yulanny ha integrado sus conocimientos de gestión con la sensibilidad social y su cercanía con el territorio. Esta combinación le ha permitido sumar profesionales, instituciones y voluntarios para construir alianzas orientadas al bienestar comunitario.
Yulanny demuestra que cuidar las emociones también puede transformar vidas, pues su trabajo crea espacios donde las personas se sienten escuchadas, acompañadas y capaces de reconstruir sus proyectos. Su legado permanece en las mujeres que recuperan confianza, en los niños que encuentran entornos para crecer y en las familias que fortalecen sus vínculos. Cada sonrisa recuperada recuerda que cuidar la mente, los afectos y la esperanza también es una manera de defender la vida.
¿Quién es Yulanny?
Referente social y gestora comunitaria afrodescendiente. Impulsora de la Fundación Sonrisas Caucanas que acompaña a mujeres con cáncer, niñez y familias vulnerables mediante educación emocional y redes solidarias. Además, asesora en el cumplimiento de la Ley 1384 de 2010 y la Ley 2360 de 2024 para la atención prioritaria y libre de barreras a los pacientes con cáncer. Su labor llega a más de 2.000 personas directa e indirectamente cada año.