La Fundación ha llegado a comunidades vulnerables de Manizales y municipios cercanos, incluyendo poblaciones urbanas, rurales e indígenas. Su trabajo parte de una idea fundamental: las posibilidades económicas no deberían limitar el acceso a una sonrisa saludable, pues la salud oral también está relacionada con el bienestar, la autoestima y la dignidad.
Durante cuatro años, el programa “Sonrisas sanas para los adultos del mañana” ha beneficiado a más de 2.000 personas, entre niños, adolescentes, adultos mayores y familias. Además, se han entregado 1.500 kits de higiene oral y realizado 24 jornadas educativas y preventivas, llevando herramientas de autocuidado a lugares donde fomentar hábitos saludables puede generar cambios duraderos.
Para esta labor varias familias, instituciones educativas, empresas, voluntarios y aliados se han sumado a una red que reconoce la salud oral como un elemento esencial para mejorar la calidad de vida y ampliar oportunidades. Como parte de este modelo surgió el “Plan Padrino”, una estrategia que permite a personas y empresas contribuir a tratamientos de pacientes sin recursos suficientes. Así, la solidaridad permite que más personas reciban atención y recuperen su sonrisa.
Lorna también ha impulsado la llegada de la Fundación a nuevas instituciones, municipios y resguardos indígenas, procurando conservar la sensibilidad y cercanía que distinguen su trabajo. Su experiencia en promoción, prevención, rehabilitación oral y brigadas odontológicas ha permitido integrar atención profesional, educación y presencia en las comunidades.
Su liderazgo se fortalece mediante el trabajo colectivo. Ha reunido colaboradores, voluntarios y aliados comprometidos con la continuidad de la Fundación y con ofrecer una atención respetuosa y de calidad. Para Lorna, cada sonrisa representa mucho más que un resultado clínico: detrás de ella existe una persona, una historia y la posibilidad de mirar el futuro con confianza.
Lorna demuestra que la odontología también puede convertirse en una herramienta para servir y transformar vidas. Su huella permanece en las comunidades atendidas, en las familias que han aprendido a cuidar su salud y, especialmente, en cada persona que vuelve a sonreír sabiendo que su bienestar y su dignidad importan.
¿Quién es Lorna?
Odontóloga y gestora social, ha orientado su labor a ampliar el acceso a la salud oral y promoverla como parte esencial del bienestar y la dignidad. Desde la Fundación La Dental, impulsa jornadas de atención, prevención y educación dirigidas a comunidades urbanas, rurales e indígenas de Caldas. Su trabajo articula solidaridad, corresponsabilidad y cuidado, beneficiando cada año a cerca de 800 personas y contribuyendo a construir condiciones para una vida más saludable y segura.