PRINCIPALES
BAVARIA S.A.
Dr. ALBERTO A. PRECIADO ARBELÁEZ
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
Dr. JAIRO HUMBERTO CIFUENTES MADRID
COLOMBIA TELECOMUNICACIONES S.A ESP
ALFONSO GÓMEZ PALACIO
AZUL & BLANCO MILLONARIOS FC S.A.
Dr. JORGE ENRIQUE CAMACHO MATAMOROS
SEGUROS BOLÍVAR S.A.
Dr. CAMILO ANDRÉS HERNÁNDEZ BECERRA
SUPLENTES
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
Dr. PABLO ENRIQUE ABRIL CONTRERAS
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS
JOSÉ JOAQUÍN CASTRO ROJAS
ATENTO COLOMBIA S.A.
Dr. MIGUEL JOSÉ LÓPEZ ESTRADA
UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA
Dra. ANA PAOLA OSORIO ESTUPIÑAN
Después de vivir una prolongada cuarentena debido a la pandemia de la Covid-19, un selecto grupo de mujeres provenientes de cada región de Colombia ha sido convocada a este Premio que exalta los esfuerzos y sacrificios personales y familiares en aras de ayudar, con amplio sentido social, a los demás.
Por ello, en este trabajo se presentan a todas estas mujeres que son entusiastas de la labor que desarrollan a diario, impulsadas por su vocación y su espíritu altruista.
Cada una realiza una noble causa en medio de una Colombia que busca día a día ser mejor gracias a su biodiversidad, a sus recursos, a su tesón y a la pujanza de sus habitantes que son su riqueza más valiosa.
Y es ese talante humano el que responde ante cualquier situación o adversidad, mostrando siempre lo mejor de cada quien, y en este caso, lo mejor de las mujeres que aquí figuran y que se dedican a servir a los demás de forma desinteresada y sin pensar en retribución alguna más que una sonrisa, un abrazo y la esperanza de un futuro mejor para las personas por las que trabajan cada una desde su obra.
Les damos una fraternal bienvenida a este recorrido que presenta a cada Mujer Cafam 2022 quienes siempre, sin importar las condiciones, ofrecen su don de servicio a los demás con valentía, entrega y, lo más importante, con amor.
Fundación Solidaridad por Colombia
Por ello, acepté con orgullo y amor la invitación para escribir este prólogo. Lo hago con un gran sentido de responsabilidad y de humildad, el mismo sentido que tuve cuando el año pasado, en la 33 entrega del Premio, recibí la Mención Especial otorgada por los miembros del Jurado Nacional. Es imposible que ante esa terna de mujeres que han pasado y las que faltan por venir, uno no recuerde que este poder de las mujeres es de lo que estamos hechas y que se manifiesta en lugares donde a veces parece que no hay más esperanza.
El Premio Cafam a la Mujer es mucho más que un reconocimiento, es algo que nos motiva a seguir haciendo, a seguir trabajando y nos ayuda a formar una red de mujeres que nos inspiran, nos empoderan y que no conocen los límites cuando se trata de ayudar a los suyos. Los suyos son sus hijos, sus amigos, su comunidad, su país… los suyos somos usted y yo.
Recomiendo recorrer las páginas de este libro sabiendo que no volverá a ser la misma persona una vez mire a estas mujeres a los ojos, conozca su historia y la huella que dejan en el mundo. Lo sé, porque esto es exactamente lo que sucede en el marco de las ceremonia de entrega del Premio. Entrar en el Teatro Cafam, cuando alberga a las candidatas al premio, es una lección de vida, porque lo que nunca deja de sorprender es que, si bien estas mujeres se han puesto en una posición de ayudar a alguien que lo necesita, son mujeres que han visto la cara más dura de la adversidad. Su resiliencia y generosidad hace que uno admire aún más cada una de las acciones.
No me queda más que agradecer a Cafam por, históricamente, ser una organización que honra a la mujer y el inconmensurable trabajo que ponen al servicio de sus comunidades. Son un gran aliado a todo el desarrollo del país y eso es algo que jamás olvidamos.
María Carolina Hoyos Turbay
Presidente
Fundación Solidaridad por Colombia
Gracias y felicitaciones.
Gracias y felicitaciones.
Hoy nos reencontramos, nos volvemos a ver de manera presencial después de dos años que estoy segura, han traído consigo profundos aprendizajes para todos. Dos años en donde a pesar del dolor que nos ha dejado la pandemia por el Covid-19, muchos pudimos redescubrir lo más valioso que tenemos en nuestro ser, nuestra humanidad.
Y es que eso confirmo yo al verlas a ustedes, al conocer sus historias y es la fortaleza de su liderazgo, de ese liderazgo que lleva un sello de solidaridad, un sello de compasión, pero sobre todo una característica, una condición suprema que es servir y ayudar para el bienestar colectivo en todo el territorio nacional.
Todas las mujeres Cafam miles de mujeres a lo largo y ancho de Colombia, han sido mi motivación, han sido mi inspiración y han sido mi fortaleza para seguir adelante, para trazar un norte y para no desfallecer, para liderar con cariño, con ganas, con propósito social. Lo he hecho desde una visión holística, quizás ambiciosa, pero que hoy nos permite hablar de resultados efectivos, concretos y positivos que fue ver al ciudadano en su contexto de curso de vida.
Por eso, inicié desde el trabajo del despacho con esos dos roles, dos responsabilidades que identifiqué que permite el rol de primera dama: de convocar y de ser vocera. Un trabajo enfocado en las distintas etapas de ese curso de vida de los cero y los seis años, Colombia tiene una tradición inmensa, reconocida, importantísima, del trabajo que se hace por la primera infancia.
Y en ese sentido, quise seguir trabajando por los niños, por los más pequeñitos de nuestra ciudadanía; por las madres gestantes, por los bebés que llevan vida en sus vientres; por los niños de 0, 1, 2, 3, 4, 5 y 6 años con un foco primordial que era la nutrición concebida desde un punto de vista muy personal, y en la nutrición en cuerpo y alma.
Eso nos permitió y me permitió a mí, de manera directa, liderar programas encaminados a todo lo que tuviera que ver con el fortalecimiento de la capacidad de apropiar micronutrientes en esas edades, de fortalecer la cadena que comprende la seguridad alimentaria en nuestro país y asegurar con esto que estos niños forman y desarrollan sus capacidades cognitivas en igualdad de condiciones, a partir de los micronutrientes que apropia, y en el eje de la nutrición del alma.
El poder enfocar mi esfuerzo en una premisa que se convirtió en una causa nacional, y en la cero tolerancia a cualquier forma de abuso, maltrato, violencia hacia niños, niñas, adolescentes y jóvenes de nuestro país. Porque estoy convencida que los niños que se desarrollan a plenitud desde sus capacidades cognitivas en un entorno que les protege, en un entorno que les da seguridad y sobre todo amor y cariño, serán ciudadanos capaces de explotar al máximo sus condiciones, sus habilidades, esos talentos para las dos cosas esenciales de la vida en comunidad, para las dos cosas que considero fundamentales para el desarrollo y el futuro de Colombia.
Y es la productividad, pero sobre todo, la felicidad de una vida plena, de una vida que nos permita ser conscientes como individuos que hacemos parte de un colectivo que se llama Colombia. Una sociedad maravillosa que tiene mucho por aprender, mucho por perfeccionar, pero que ha dado pasos enormes en el desarrollo de sus capacidades humanas, en ese proceso que abarcaba extender la oferta que se venía realizando en el país hasta los seis años, incluyendo la adolescencia y la juventud.
Logramos cosas extraordinarias, cosas que desde el Gobierno se fueron desarrollando, como crear la Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia, y la Consejería Presidencial para la Juventud, de tal manera que se le daba esa visión completa, complementaria y coordinada, no solamente desde el Estado, sino en la transversalidad de lo que implica trabajar con la academia, con el sector privado, con la cooperación internacional, con las fundaciones y organizaciones, en ese concepto de curso de vida, de llevar a los niños de la mano a una transición armónica en su adolescencia y en, finalmente, apoyarlos y aportar todo lo que esté a nuestro alcance para detonar sus habilidades, sus capacidades y sus talentos.
Y con eso seguro que algunos han oído de los programas como Sacúdete, que hoy hace presencia en todo el territorio nacional y que beneficiará a más de 550.000 jóvenes entre los 14 y los 28 años para el final de este año, y que además cuenta con infraestructuras y metodologías que comparten algo fundamental y es el conocimiento que hoy enriquece nuestros territorios a partir del conocimiento que acercan las oportunidades a ese extraordinario potencial que existe en la juventud de nuestro país en cualquier rincón de Colombia.
No me quiero extender contándoles esos programas, esas estrategias, esas acciones, esos pasos recorridos por el territorio en donde he dejado y he recibido amor, en donde he dejado y he recibido gratas y grandiosas experiencias para mi vida. Espero haber dejado al menos un granito de amor en la vida de otros, porque quiero definitivamente concentrarme en el reconocimiento de lo que significa el liderazgo femenino.
Por eso no me equivoco al afirmar que las colombianas somos referentes del poder de la mujer líder, de la mujer que genera y que promueve el bienestar colectivo; de la mujer que lidera, porque conecta el corazón de la mujer que, a través de su liderazgo, une incluso territorios por encima de sus diferencias. De ese liderazgo que se ejerce para sanar, para apoyar, ese liderazgo que se ejerce para proteger como lo han hecho ustedes.
Y eso tiene una característica fundamental en la mujer colombiana y es que es un liderazgo que se ejerce a partir de la fortaleza, de ese liderazgo, y es el combinar la nobleza con la valentía, es el combinar la compasión, la solidaridad, combinar el servicio genuino con el coraje. Gracias a ustedes por dejar en alto la esencia de la mujer colombiana.
Yo, definitivamente, creo que este premio es un reconocimiento excepcional a esa esencia de la mujer colombiana, a ese valor inigualable que tenemos, y a ese exponente de nuestra esencia humana. Ustedes dejan en alto el nombre Colombia, como todas las mujeres que trabajan día a día en beneficio de sus comunidades porque logran algo extraordinario y es pasar de la apatía a la acción para ayudar.
Gracias por ayudar a lo largo y ancho del país a ser una mejor sociedad.
Bogotá, 7 de marzo de 2022
Han pasado dos años de incertidumbre, de enormes retos, y de pérdidas de preciosas vidas, algunas muy cercanas a este Premio Cafam a la Mujer, como Julio Roberto Gómez, dirigente sindical y miembro inefable del Consejo Directivo de Cafam, y el padre Joaco, sacerdote Jesuita e insigne educador, que por diez años nos acompañó como presidente del Jurado del Premio, dos irremplazables amigos y orientadores del país. Años sombríos que también permitieron ser testigos de cómo en medio de la adversidad brotan o se hacen visibles las mejores cualidades de los seres humanos. Muchas luces de esperanza y optimismo, y mucha solidaridad estuvieron presentes, permitiendo sobreponernos a estas difíciles circunstancias.
Gracias al enorme esfuerzo y a la perseverancia de cientos de personas que hacen posible el Premio Cafam a la Mujer, pudimos volver a los territorios para escudriñar historias de mujeres que, desde el anonimato y afrontando los rigores de la pandemia, comprendieron que tenían el poder de seguir transformando sus comunidades, sin contraprestación alguna distinta del agradecimiento de los receptores de su generosidad.
En sus 34 años de existencia, el Premio Cafam a la Mujer se ha dedicado a evidenciar que, aún en las circunstancias más difíciles, siempre hay mujeres valientes, resilientes, luchadoras y compasivas, que descubren alternativas innovadoras y sostenibles para transformar su sociedad.
Hoy, todos tendremos el privilegio de ser testigos de excepción de la historia de 29 mujeres colombianas de todas las regiones del país, que mantienen desde hace años su compromiso de bienestar y calidad de vida de su entorno.
La historia de vida y obra de estas heroínas con seguridad modificará percepciones y mostrará horizontes sociales posibles. Estas historias sacuden y hacen entender que es mucho lo que se puede y se debe hacer en la construcción de equidad, virtud de justicia e igualdad social.
Para destacar, que aun cuando no se sabía qué iba a pasar, qué tan grande iba a ser el impacto y cuánto tiempo iba a durar la pandemia, todas decidieron enfrentar la incertidumbre y activar su creatividad y esfuerzo en búsqueda de alternativas que les permitieran continuar llevando alimentación, educación, salud, desarrollo social, apoyo moral y herramientas de liderazgo, a su comunidad.
Con orgullo y gratitud, a este reconocimiento Cafam a la Mujer, consideramos un deber hacerlo extensivo en esta oportunidad, a todas aquellas mujeres que especialmente se entregaron con el alma y corazón a aliviar la tragedia de la pandemia. Ellas hicieron la diferencia en estas difíciles circunstancias, bien con su acompañamiento profesional o bien con su voz de esperanza.
Destacamos especialmente la labor de la directora del Instituto Nacional de Salud, la doctora Martha Lucía Ospina Martínez, mujer que a la cabeza del Instituto, con carácter, profesionalismo y rigor, guió a todo el país en la lucha contra el Covid-19 sin perder el norte y sin dejar que la desesperanza la hiciera desfallecer, gracias Dra. Martha.
En representación de todas las profesionales de la salud y de todas las mujeres que en Colombia estuvieron en la primera línea de lucha contra el Covid-19, hoy también queremos traer a este homenaje, con las gracias por haber estado allí, a quienes conforman el Área de Salud en Cafam.
Desde nuestra casa, vimos historias que nos llenaron de orgullo por el esfuerzo, la entrega y la valentía, con las que estas mujeres se volcaron a la atención de nuestros afiliados y usuarios, aún a costa de su propio bienestar.
Surella Acosta, médica internista; Leidy Sandoval, supervisora de vacunación y Jennifer Rodríguez, gestora de la Unidad de Epidemiología, son ejemplo de mujeres que, sin dejar de lado el cuidado de sus familias, asumieron el enorme desafío de poner a los pacientes por encima de sus propias necesidades.
Ellas demostraron el poder transformador de la mujer, cuando lucharon para salvar vidas y cuando acompañaron a los seres queridos de los pacientes, con palabras de aliento aliviaron dando información sobre su evolución y manteniendo la fe y el optimismo de familias enteras.
Como sociedad, nunca tendremos palabras suficientes para reconocer a todas las mujeres del sector salud, les debemos la vida. Gracias, siempre gracias. Cuando se escriba la historia de esta pandemia, Colombia les sabrá reconocer su persistencia, su amor y su entrega.
Celebremos que el Jurado Nacional haya decidido otorgar una mención especial a María Carolina Hoyos Turbay, quien, con entusiasmo, compromiso y abnegación, le ha dado continuidad a una magnífica obra, la Fundación Solidaridad por Colombia. Es importante que obras como esta perduren, inmenso legado que necesita permanente presente.
A quienes hacen posible el éxito del Premio Cafam a la Mujer, infinitas gracias: en especial al equipo de Cafam liderado por Martha Lucía Merchán; y, a nuestro jurado del cual destaco su generosidad en el acompañamiento y su dedicación. Su trabajo lo apreciamos y valoramos de sobremanera, la sola trascendencia nacional del Premio es su mejor reconocimiento.
Quiero brindar un especial agradecimiento a la Señora María Juliana Ruiz Sandoval, primera dama de la Nación, quien durante los últimos cuatro años ha sido una abanderada del Premio Cafam a la Mujer, apoyando no solo esta iniciativa, sino los proyectos de las mujeres que año tras año participan de este proyecto.
Gracias Señora María Juliana: los colombianos reconocemos su liderazgo. Su esfuerzo, su empatía, su perseverancia y su gran corazón, le harán falta al Premio.
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Es un reconocimiento que no se detiene, pues las obras de estas mujeres inspiran a miles más a continuar con el arduo trabajo de ayudar a su comunidad y a la población vulnerable. En esta ocasión, participaron en el Premio 29 departamentos del país.
En Bogotá D.C., a los 3 días del mes de febrero del año 2022, en el Centro de Convenciones Cafam Floresta de la Caja de Compensación Familiar Cafam, se reunió el Jurado Nacional del 33 Premio Cafam a la Mujer, integrado por:
María Luisa Mesa Zuleta, María Teresa Peresson De Riaño, Juan Lozano Ramírez, Germán Santamaría Barragán y Monseñor Rafael Ignacio Cotrino Badillo.
Por Cafam, asistieron: el Director Administrativo, Dr. Luis Gonzalo Giraldo Marín; la señora Martha Lucía Merchán Sierra, Coordinadora del Premio Cafam a la Mujer y Adriana María Vega Zarama, en calidad de secretaria ad hoc, de esta reunión.
Siendo las 5:44 p.m. se inició la reunión con el propósito de elegir a las ganadoras de la trigésimo tercera versión del Premio.
De acuerdo con la potestad del Jurado Nacional, consagrada en el Reglamento del Premio, en primera instancia se eligió a la finalista por Bogotá D.C.; después de observar los videos, considerar las entrevistas y analizar detenidamente la obra de cada una de las mujeres postuladas, el Jurado Nacional revisó las cuatro (4) finalistas por Bogotá y por mayoría eligió a María José Rubio de Hart. Así mismo, y teniendo en cuenta la postulación de la señora María Carolina Hoyos Turbay, se decide hacerle una Mención Especial del Jurado.
Cada uno de los miembros del Jurado Nacional, seleccionó entre las 29 candidatas postuladas por los Jurados Regionales y Bogotá, finalistas, que, a su juicio, merecen ser ganadoras del Premio y de las dos menciones.
De acuerdo con la votación de todos los miembros del Jurado, las finalistas con mayor votación fueron: Putumayo, La Guajira y Caldas. El resultado final, es el siguiente:
GANADORA del 33º Premio Cafam a la Mujer, Claudia Yurley Quintero Rolón, finalista por el departamento de PUTUMAYO, postulada por Jineth Bedoya Lima.
PRIMERA MENCIÓN DE HONOR, María Angélica Sánchez Gámez, finalista por el departamento de LA GUAJIRA, postulada por Luz Abigail Gámez González.
SEGUNDA MENCIÓN DE HONOR, Ángela María Patiño Montoya, finalista por el Departamento de CALDAS, postulada por la Caja de Compensación Familiar de Caldas "CONFA".
De acuerdo con el reglamento, la entrega del 33º Premio Cafam a la Mujer y de las Menciones de Honor, se cumplirá en el acto especial en el Teatro Cafam, el lunes 7 de marzo de 2022, a partir de las 9:00 a.m.
Siendo las 6:09 p.m. y cumpliendo con su objetivo, se dio por terminada la reunión.
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MARÍA LUISA MESA ZULETA
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MARÍA TERESA PERESSON DE RIAÑO
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JUAN LOZANO RAMÍREZ
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GERMÁN SANTAMARÍA BARRAGÁN
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RAFAEL IGNACIO COTRINO BADILLO
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ADRIANA MARÍA VEGA ZARAMA
Secretario ad hoc
Bogotá, 3 de febrero de 2022.
Cafam, consciente del poder que tienen las mujeres colombianas y durante las 33 versiones del Premio, resalta de ellas la labor, entrega y pasión por lo que hacen en sus comunidades. Por ello, les brinda a todas las finalistas al Premio, un diplomado en “Gestión de Proyectos Sociales”, en alianza con la Fundación Universitaria Cafam, que busca complementar o actualizar algún conocimiento o habilidad específica de cada mujer para seguir inspirando a otras a que todo es posible de lograr.
En esta edición y dadas la circunstancia de la pandemia por Covid-19, se desarrolló de manera virtual del 22 de marzo al 15 de mayo de 2022 con una duración de 80 horas. Este diplomado fortalece las competencias de cada participante en:
Liderazgo
Estructuración de proyectos
Comunicación y visibilidad
Herramientas de financiación
En la ceremonia de certificación de las participantes, que también se realizó de manera virtual, se contó con la presencia del Director Administrativo de Cafam, el Dr. Luis Gonzalo Giraldo Marín, y como equipo representante de la Fundación Universitaria Cafam, la Dra. Diana Margarita Pérez, Rectora, la Dra. Maritza Cristancho, en ese entonces Vicerrectora Académica, la Dra. Marcela Guarnizo, Directora de la Escuela de Pedagogía, y como maestro de ceremonia Germán Celis.
Para Unicafam es motivo de gran satisfacción poder participar ofreciendo este tipo de educación a través de diplomados que se hacen oportunos, pertinentes y de gran proyección para el desarrollo del trabajo que las mujeres Cafam adelantan por las comunidades más necesitadas de nuestro país.
MUJER CAFAM PUTUMAYO
No a la trata, sí al buen trato
Claudia sufrió en carne propia este flagelo, cuando hombres que formaban parte de las autodefensas la violentaron y la ultrajaron sexualmente. Este hecho la obligó a desplazarse de su natal Cúcuta hacia la capital del país, en donde su compañero sentimental de la época, debido a la situación de desplazamiento, se perdió en el mundo de la drogadicción.
Con un bebé recién nacido, una niña de tres años y sin el apoyo de alguien en la capital, Claudia Yurley se convirtió en sobreviviente de explotación sexual, y se vio inmersa en el mundo de la trata de personas como si se tratara de un objeto que se vende al mejor postor.
Luego, logró exiliarse en Buenos Aires con su pareja y sus dos hijos. Ya en tierras bonaerenses, empezó una nueva vida al formar parte la Organización Red Alto al Tráfico y la Trata de Personas, pues fue en ese momento cuando, en palabras de ella, comprendió que esa oportunidad que le estaba dando la vida para rehacerla debía servir como fuente de inspiración para miles de mujeres del mundo entero, para que no caigan en manos de proxenetas y jefes de mafias de trata de personas.
Estando en esa red contra la trata de personas, conoció historias de otras mujeres sobrevivientes y también se dio cuenta de que la prostitución forma parte de un sistema económico ligado al machismo y el patriarcado. Con esto entendió que, en adelante, su trabajo debía ser encaminado a la erradicación de la prostitución, pues cada ser humano en este mundo es libre y nada ni nadie está obligado a coartar su libertad, ni mucho menos a vender su cuerpo.
Por ello, a su regreso a Colombia hace más de siete años, Claudia crea la Fundación Empodérame que realiza acciones en defensa de las víctimas de trata de personas, mediante la formación de líderes comprometidas en la defensa de los Derechos Humanos, que buscan el mejoramiento de la calidad de vida mediante la erradicación de todas formas de violencia de género, el desarrollo sostenible y la economía solidaria.
La Fundación posee una casa refugio en la ciudad de Cali, en la que ofrece ayuda y colaboración a más de 250 mujeres que han sido víctimas de este flagelo y que se han visto obligadas a ejercer la prostitución en Santander, Valle, Cartagena y Putumayo, entre otras zonas de Colombia. Allí les brinda apoyo para un proyecto de vida: lograr recuperación física y fortalecer su salud mental. Claudia Yurley es conferencista, gestora de proyectos sociales y territoriales, con enfoque diferencial de género e interseccionalidad. Cuenta con experiencia en Derechos Humanos, es líder en promoción del empoderamiento y la resiliencia mediante la comunicación asertiva y la co-creación.
DATOS DE LA OBRA SOCIAL
- Fundación Empodérame
- Correo electrónico: cquinterorolon@gmail.com
MUJER CAFAM LA GUAJIRA
Salones llenos, futuro asegurado
Precisamente esa brisa Guajira fue la que le brindó a María Angélica un proyecto de vida, una motivación más que la impulsa a seguir trabajando en pro de la niñez colombiana. Son más de 150.000 niños y niñas del país que no tienen dónde escribir, que deben tomar sus clases en salones dónde el piso es de tierra o lodo, o que se deben cubrir con plásticos para protegerse de las inclemencias del tiempo mientras estudian.
María Angélica creó la Fundación Recupera tu Silla, a partir de una experiencia personal cuando trabajaba en una multinacional del sector automotor. Estando allí, se vio obligada por razones ergonómicas a pedir un cambio de silla, pero le dijeron que no era posible y que debía buscar una en la bodega, fue entonces cuando percibió la cantidad de mobiliario que se descarta ya sea por averías, depreciación o rotación del inventario.
Desde entonces inició un emprendimiento basado en la restauración de mobiliario, especialmente de las sillas que las organizaciones descartan, mediante un modelo de economía circular basado en concepto de sostenibilidad e impacto ambiental y que podía vincular a población vulnerable en oficios de restauración, de esta manera logró asociar a esta iniciativa a 17 jóvenes vulnerables y víctimas del conflicto armado, provenientes del sur de Bolívar y de Montes de María.
De esta manera, Recupera Tu Silla ha dotado a hospitales y colegios de bajos recursos y ha hecho donaciones a entidades como el Hospital Méderi y el Hospital San Rafael en la ciudad de Bogotá.
Pero como se dijo antes, estando en La Guajira se dio cuenta que su iniciativa también podía impactar positivamente mediante un modelo de responsabilidad social, que ayuda a lograr un mejor escenario de educación en las aulas de los menores de edad. Así, con el apoyo de las Fuerzas Militares, ha logrado llegar a sitios recónditos de Colombia y logra beneficiar a más de 150.000 menores con pupitres restaurados y kits escolares para que tomen en condiciones dignas sus clases.
Así como las fuertes brisas que soplan en La Guajira, permiten la generación de energía eólica con los beneficios ambientales que esta conlleva, la Fundación Recupera Tu Silla aporta con energía al crecimiento intelectual del país, por medio de un mobiliario estudiantil para la recuperación de escuelas y colegios de Colombia, que fueron usados como trincheras de guerra antes de los acuerdos de paz y así, evitar que los menores de edad dejen sus estudios e ingresen a los grupos al margen de la ley.
Y para lograr este objetivo María Angélica, constantemente planifica sus próximos pasos de la mano de la empresa privada, del Gobierno y de la comunidad en general. Además, su labor social se amplió durante la pandemia, cuando la Fundación hizo donaciones como camillas, sillas de ruedas, sillas reclinables y otros muebles restaurados a hospitales de bajos recursos en toda Colombia.
María Angélica es abogada de la Universidad Sergio Arboleda, estudió Derecho de los Negocios en Milán, Italia y tiene una maestría en Finanzas Corporativas del Colegio de Estudios Superiores de Administración CESA. En el año 2018, fue galardonada con el Premio Líder Revelación de El Diario el Espectador. Fue nominada al Premio Portafolio por su aporte a la comunidad, y ganadora del Premio Stephan Schmidheiny en San José de Costa Rica, por su contribución al desarrollo de las comunidades de América Latina.
DATOS DE LA OBRA SOCIAL
- Fundación Recupera tu Silla
- Correo electrónico: maria.sanchez@recuperatusilla.com
MUJER CAFAM CALDAS
El placer de formar para el futuro
Y el ser emprendedores lo han demostrado en todas sus actividades económicas y en especial la que se ubica en el municipio de Marmato, considerado el sitio de explotación de oro más antiguo de Colombia y que se ha convertido hoy día en un atractivo turístico fuente de ingresos; esto da idea del talante de las personas que caracterizan al Gran Caldas como se conocía anteriormente a los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.
Y sin duda alguna el empuje tesón y emprendimiento que caracterizan a los caldenses corre por las venas de Ángela María y por las de todos los estudiantes que forman parte de la Institución Educativa Rural La Cabaña de la cual Ángela María es su rectora.
Pues desde su labor docente que se enmarca en los temas referentes al empresarismo y emprendimiento propende para sus estudiantes desarrollen sus habilidades de líderes y puedan formar parte del aparato productivo del país siempre con responsabilidad social y pensando en pro y a favor de los demás.
De esta manera, procura que las distancias que se crean entre la educación rural y la urbana, se acorten cada día más a través de procesos y proyectos que les den herramientas a sus estudiantes para ser personas de bien que nunca pierdan el sentido de pertenencia por el campo, el amor por el terruño y, lo más importante, el amor por los demás. Esto lo logra a través de proyectos como la Granja Autosostenible, que ha sido objeto de estudio y modelo de implementación en otras instituciones educativas de Colombia.
A través de su gestión, Ángela María ofrece herramientas a sus estudiantes para que desarrollen proyectos productivos agropecuarios que involucren conocimientos técnicos, científicos y comunicativos. Todo esto con una visión holística, que busca que los jóvenes del campo colombiano logren desarrollar sus proyectos de vida, teniendo como base el amor por la Madre Tierra y la conservación del medio ambiente desde sus diferentes actividades. Ángela María es tecnóloga en Sistemas Informáticos y licenciada en Biología Química de la Universidad de Caldas, tiene una maestría en Educación de la Universidad Católica de Manizales y actualmente está cursando un doctorado en Educación en esta misma universidad.
Además, es gestora de diferentes alianzas y actividades que buscan fortalecer las competencias agrícolas y pecuarias en los jóvenes, y también el crecimiento en competencias blandas como servicio al cliente, comunicación asertiva, liderazgo, trabajo en equipo, entre otras, que les ayude a tomar mejores decisiones en su quehacer diario y profesional.
DATOS DE LA OBRA SOCIAL
- Institución Educativa Rural La Cabaña – Creando líderes regionales
- Correo electrónico: gaia1723@gmail.com
Cafam agradece a cada entidad y persona que hicieron posible el trigésimo tercer Premio Cafam a la Mujer, pues gracias a su apoyo y gestión se revitaliza cada día este homenaje que busca mostrar el poder de inspiración que tienen las mujeres en Colombia.
Debe ser fuente de orgullo para estas empresas, organizaciones y seres humanos el saber que, con su respaldo incondicional, se fortaleció el compromiso adquirido con cada una de estas mujeres de las que nuestra sociedad es conocedora de sus capacidades de ayuda y servicio por el prójimo.
De forma muy especial, la Caja de Compensación Familiar Cafam, expresa su gratitud a las siguientes entidades que posibilitaron el 33° Premio Cafam a la Mujer.
- Despacho de la Primera Dama, señora María Juliana Ruiz Sandoval.
- Superintendencia del Subsidio Familiar.
- Asocajas.
- Club Rotario Internacional.
Patrocinadores
- Banco Agrario de Colombia
- Banco Davivienda
- Banco de Occidente
- Droguerías Cafam
- Ernst & Young Audit S.A.S
- Expreso Viajes y Turismo – Agencia de Viajes Cafam
- Nueva EPS
También queremos agradecer a las siguientes Cajas de Compensación Familiar y Capítulos del Club Rotario que coordinaron los jurados regionales.
Cajas de Compensación Familiar
- Caja de Compensación Familiar “CAJASAN”
- Caja de Compensación Familiar Campesina “COMCAJA”
- Caja de Compensación Familiar de Antioquia “COMFAMA”
- Caja de Compensación Familiar de Barranquilla “COMBARRANQUILLA”
- Caja de Compensación Familiar de Caldas “CONFA”
- Caja de Compensación Familiar de Casanare “COMFACASANARE”
- Caja de Compensación Familiar de Córdoba “COMFACOR”
- Caja de Compensación Familiar de Fenalco “COMFENALCO QUINDÍO”
- Caja de Compensación Familiar de Risaralda “COMFAMILIAR RISARALDA”
- Caja de Compensación Familiar de Sucre “COMFASUCRE”
- Caja de Compensación Familiar del Arauca “COMFIAR"
- Caja de Compensación Familiar del Cesar “COMFACESAR”
- Caja de Compensación Familiar del Valle del Cauca “COMFANDI”
Clubes Rotarios
- Club Rotario Bogotá Centenario
- Club Rotario Bogotá Inter
- Club Rotario Cartagena de Indias
- Club Rotario Cúcuta
- Club Rotario Neiva Las Ceibas
- Club Rotario Santafé de Bogotá
- Club Rotario Sogamoso Global
Subdirección Comercial
Fabio Alberto Cardona Cardona
Coordinación editorial
Martha Lucía Merchán Sierra
Gloria Cecilia Pedraza Contreras
Crónicas y corrección de estilo
José Gabriel Ortiz Abella
Marcela Ruiz Rodríguez
Fotografía
Archivos personales de las finalistas
Milton Hugo Blanco Gómez
Miguel Ángel Velandia Gómez
Video y edición
Sección Producción Audiovisual
Gestión de contenidos
Gloria Cecilia Pedraza Contreras
Adriana María Vega Zarama
Diseño, diagramación y montaje digital
Diana María Castro García
Erick Jonathan García Matiz
Retoque digital
Arte y diseño Cafam
Supervisión de arte y diseño
José Alirio Palacios Realpe
Bogotá, D.C.
diciembre de 2022